No lo había notado, pero me gustan las porciones exactas, los tamaños adecuados, que nada sobre o falte, que nada se quede y que nada encuentre cuando ya no se este buscando.
Lo note en la comida mientras veía de nuevo una película de Eliseo Subiela, fue cuando faltando tres minutos para terminarse, miré que quedaban tres trozos de carne juntos con tres pedazos de pan, tres porciones de arroz y tres tragos del vaso. Esa perfección me hizo de manera consciente recordar esos momentos en que con Esperanza comencé a sobrar para después terminar faltando, cuando tenía tres besos, tres abrazos y tres miradas para terminar el día a su lado, y me daba cuenta que en casa me esperaba más de todo eso que aguardaba por ser entregado. Ella por el contrario, había sido tan exacta en su distribución, que después de darlo todo dejó de estar.
Yo pienso que es a partir de esa disparidad que llega a tener alguna de las partes, que alguien se queda queriendo dar más y la otro diciendo que más quieres si ya te lo he dado todo.
Nimiedades insulsas, cotidianidades endebles y detalles insignificantes que de no detenerme a apreciar, impedirían percibir los intentos de perfección que tenemos a bien, y de manera consciente, poner en nuestro camino.
Hoy la luna es una porción completa, como siempre ha sido, aún con sus faltantes que salemte vemos nosotros.
Sólo hay un momento en que ya no importa que algo falte, en que los extremos sobren o queden colgando, y eso es mientras el centro siga coincidiendo...

Me encanto.... muy ad hoc con el dia!.... Esta hermosa la luna!!!
ResponderEliminarGenial.. ya extrañaba leerte polo... pero la falta de organizacion de tiempo ..no me ha dejado .. pero aprovechando este momentito para volver a leerte .. es muy placentero .... cuidate y que estes muy bien :D
ResponderEliminarNo sé por que tu escrito movio algo en mí :'(
ResponderEliminar