El Blog de Marco Polo Pérez Xochipa

domingo, 10 de julio de 2011

Un nombre en tres canciones

La importancia de llamarse Marco Polo... como el Ernesto de Oscar Wilde. Y la verdad es que de niño nunca me gustó mi nombre.
Pongo uno de los acetatos que me regaló mi amigo Beto, la música de los Beatles que suena como originalmente fue concebida, con un seseo que da al inicio de cada canción el clásico sonido "viejito", hoy los cd´s y el iPod pueden esperar, dejemos que este vinil me regrese al día de mi cumpleaños.

Polito era un pajarito que se moría o se escapaba, algo así me decía mi hermana, y el día de mi cumpleaños me preguntaba si eso era verdad, así que busqué la historia de ese pájaro que cantaba Cepillín. No había fiesta o reunión familiar en la que alguien no me la recordara, de hecho a la fecha lo siguen haciendo. Este fue el resultado:



Con el tiempo seguí indagando en el origen de mi nombre, y ahora que ha pasado poco más de una semana de mi cumpleaños, lo recuerdo perfectamente: Yo preguntándole a mi padre ¿porque Marco Polo? y él me decía que en 1968 cuando era estudiante en el DF asistió a un mitin estudiantil, en medio de ese desorden un tipo greñudo y barbón subió al escenario y en un piano tocó “Let it be”. Después se enteraría que el nombre de esa persona era Marco Polo, así que pensó que sería buena idea nombrar así a su primer hijo.
Polito creció y se encontró en otra canción, de manera muy accidental, que es como se encuentra lo genial, es decir sin buscarlo, así fue como me quité eso del pajarito que movia la colita y me cambié al niño que siempre se iba de casa, así me encontré con esto:



Cuando me entré que “Let it be” de los Beatles no apareció sino hasta 1970, supe que mi padre me había engañado, lo que realmente no fuer tan malo, esa fue la primera gran historia que tenía que ver conmigo, y que historia no tiene su grado de mentira.
Ahora suena “Doble Fantasía” de Lennon, el último disco que sacó cuando yo tenia sólo 3 años. Finalmente después de la evolución del pajarito que buscaba libertad, a la del niño que se la vivía soñando y que tenía que se volverse hombresito (palabra que siempre me disgustó) llegaría la mejor versión del Marco Polo, la del mercader embustero, prófugo de las comunas, narrador de cuentos chinos, aullador de la luna y coleccionista de piedras. El viaje termina aquí:



Pasteles musicales, pasteles en familia, pasteles con letras y al final uno con vino, todo eso pasado por las lluvias de la temporada, ahora sólo me queda esperar por una celebración…
Sigo empeñado en no festejar mi cumpleaños pero ahora Facebook parece reinventármelo, así que prefiero seguir contestando todos los mensajes y dejar que la gente que me quiera buscar, me encuentre fácil, porque cuando se llega a este punto no queda más que ser accesible para todos esos abrazos que llegan de todas partes.

Gracias a todos por el fuego…

4 comentarios:

  1. No ma esto esta genial!! desde que sii el pajarito o el niño..junto con la mejor version de marco polo...uff si tendre que ir a japon para ver q onda con mi nombre....muchos saludos y un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Creo que todos en algun momento nos hemos preguntado que significa nuestro nombre! o el porque nuestros padres nos lo pusieron! :O y si ame tiene que ir a Japon! yo debo ir a alguna parte del medio orente! jajaja xD por cieerto! Feliz cumple! ;D

    ResponderEliminar
  3. bueno por fin puedo dejar de preguntarme cuantos años tienes!! pero no es como para hablarnos como si tuvieras 60... es ud. muy joven aun! muy buena historia! esta super buena!!

    ResponderEliminar