Después de mucho tiempo de calor seco, este día lluvioso tiene la gran facultad traernos un poco de fresca realidad. Tardes como estas te hacen querer llegar pronto a algún lugar seco y cálido, días como este te ponen a prueba para ver si ya estas como decías que querías estar. Un día así te da la mano para llevarte a dar una vuelta por los recuerdos, a la vez que te da la espalda si es que te quieres quedar mojándote un rato en ellos.¿Que carajos sería de nuestra felicidad si en algún momento no le da en la madre a la felicidad de alguien más?
Días como el de hoy te convierten en un sobreviviente, y como dice Drexler: Llueve y no parece que valla a parar...
Frase cierta.... pero cruel. Osea, de que chillen en su casa a que chillen en la mia... pues mejor en la de otros no?
ResponderEliminarAsi es betin, mejor en la de otros, ojos que no ven.... madres! esque siempre vi todo jaja, por lo menos lo peor...
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