El Blog de Marco Polo Pérez Xochipa

jueves, 3 de enero de 2008

Con ustedes, en su esperada primera aparición...¡el alebrije!

Todos sabíamos que estas lineas llegarían, algunos pensaron que la situación no ameritaba su aparición, mientras que otros se les hacía extraño que estos espacios siguieran en blanco, la cosa es que el silencio también es una manera de hacer un tributo, y este tributo se ha extendido demaciado. Recuerdo que hay ocasiones en que tengo tanto que decir que no digo nada, para después darme cuenta de que en realidad no tenía nada que decir, y que ese silencio no representaba más que exactamente eso, sólo silencio. Y la cuestión es que el silencio persiste y mis ganas de hablar también
En relación a eso, fue como gracias a una tarea del buen Pipe Ríos nació "El origen del Alebrije", cuento corto, como lo fue mi Alebrije, y a la vez largo, como lo es la permanencia de su recuerdo que aún ronda mis pensamientos más oaxaqueños.
De su mano, y como siempre pasa, también llegó Drexler con su "Soledad", presentandome de nuevo sus credenciales, y comenzando el soundtrack de lo que seguramente será una serie de escritos que me comienzan a dar ganas de escribir.
Gracias pues a ese Alebrije, (una de tantas gracias que le tengo destinadas) y también a su origen, que pronto publicaré por aquí.
De su mano fue como comenzó, y de su mano (como clarito lo pueden ver) también fue que tomé eso que me embriagó por casi 12 meses, 12 meses sin intereses (título del siguiente cuento)... si, lo sé, lo sé, ni las manos metí, pero a quién no le gusta que le den las cosas en la boquita?

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