En relación a eso, fue como gracias a una tarea del buen Pipe Ríos nació "El origen del Alebrije", cuento corto, como lo fue mi Alebrije, y a la vez largo, como lo es la permanencia de su recuerdo que aún ronda mis pensamientos más oaxaqueños.
De su mano, y como siempre pasa, también llegó Drexler con su "Soledad", presentandome de nuevo sus credenciales, y comenzando el soundtrack de lo que seguramente será una serie de escritos que me comienzan a dar ganas de escribir.
Gracias pues a ese Alebrije, (una de tantas gracias que le tengo destinadas) y también a su origen, que pronto publicaré por aquí..JPG)
De su mano fue como comenzó, y de su mano (como clarito lo pueden ver) también fue que tomé eso que me embriagó por casi 12 meses, 12 meses sin intereses (título del siguiente cuento)... si, lo sé, lo sé, ni las manos metí, pero a quién no le gusta que le den las cosas en la boquita?
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